“Tras la tempestad, siempre viene la calma. También en el sector inmobiliario. Después de un sexenio de crisis total (2008-2013), incluido un profundo derrumbe de los precios, y un año de inflexión (2014), el estado de salud del mercado de la vivienda parece haber comenzado en 2015 a estabilizarse (o recuperarse, según se mire) por todas sus vertientes y muy particularmente por el precio”, informa El Mundo.